El tomate o Solanum lycopersicum, conocido comúnmente como tomate, jitomate o tomatera, es una especie de planta herbácea del género Solanum de la familia Solanaceae, nativa de América Central y del norte y noroeste de Sudamérica, al igual que las patatas, el pimiento y la berenjena.
El tomate es originario de los bajos Andes, y fue cultivado por los aztecas en México. La palabra azteca «tomatl» significaba simplemente «fruta hinchada» y los conquistadores españoles lo llamaron «tomate».
El tomate, junto con el maíz, la patata, el chile y la batata fueron introducidos en España a principios del siglo XVI gracias a los viajes de Colón, llegando en primer lugar a Sevilla, que era uno de los principales centros del comercio internacional
Los primeros tomates que llegaron a Europa, eran de color amarillo y por ello su nombre italiano es pomodoro ( pomo de oro). Actualmente los tomates de color amarillo tienen todavía un buen mercado en Italia.
Al principio se pensaba que era una planta venenosa por la presencia de tomatina, un alcaloide que se encuentra en sus hojas y frutos inmaduros e inicialmente sólo se usaba como planta ornamental.
En Francia se le atribuyeron propiedades afrodisíacas, donde se le denominó «pomme d’amour».
Muchas personas se preguntan si el tomate es una fruta o una hortaliza. En realidad ambas opciones son correctas, el tomate es una fruta, y también es una hortaliza, pues depende de cómo lo clasifiquemos. Desde el punto de vista botánico, el tomate es una fruta, ya que se trata de la parte de la planta que crece a partir de una flor polinizada, contiene las semillas y luego ayuda a diseminarlas. Pero si hablamos del tomate como alimento: en este caso, se trata de una planta comestible y, por tanto, está considerada una hortaliza.





